viernes, 5 de septiembre de 2008

TE DA FUERZA

TE DA FUERZA

Alguien dijo una vez “no quiero morir de amor, pero tampoco quiero vivir sin haber amado”, ¿Pero quien en esta vida no ha sufrido por amor? definitivamente solo quien no a amado, no ha sufrido, no le han roto el corazón, no ha llorado por una perdida.

Aunque esta es de las etapas que a muchos no nos gusta recordar, si hacemos un alto en el camino nos damos cuenta que ese mismo amor que te ha hecho sufrir es el mismo amor que te da fuerza, para salir adelante, para decir un hasta aquí, para ser lo que ahora eres ahora.

Reflexionando te de darás cuenta que el amor te da fuerza, te da energías, y te hace amar tu presente, tu ahora, lo que eres a pesar de lo que fuiste.

Es ese amor te da fuerza, para trabajar cada día, para levantarte por las mañanas, bañarte, arreglarte, dar un buenos días no por un simple deber sino porque de verdad lo sientes en tu corazón, ese es el amor que te da fuerza para salir de tu trabajo aunque cansado cargado y agobiado pero dispuesto a finalizar el día de la mejor forma compartiendo con la gente que amas.

El mismo que te da fuerza para hacer tu trabajo con esmero, aunque se pongan las cosas difíciles sabes que amas tu trabajo, ese mismo amor que te da fuerza para hacerlo lo mejor posible pensando que cada día es diferente porque tu has decidido hacer la diferencia.

También te da fuerza para afrontar los problemas, por mas difíciles que vengan, por mas oscuras que se vean las nubes que se acercan, sabes que en algún momento tiene que parar de llover, y que lo importante es que estés preparado.

Es el amor como tal el que te da fuerza, porque te hace vivir tu presente, amarte tal y como eres, ser sincero contigo mismo, ya sea el amor hacia una persona especifica, a ti mismo, a Dios, a tu trabajo, a la gente, a tus seres queridos, no importa lo importante es que ames, porque si no lo haces entonces “morirás sin haber amado”, pero yo le agregaría que también “amarás sin haber vivido” porque de que sirve que ames si no estás disfrutando cada día, ese trabajo, esa compañía, esa persona, esa familia.

Vive, lucha, disfruta y cuando sientas que se te acaban las fuerzas, no tengas miedo de volver a amar, que eso te dará la fuerza que necesitas para seguir viviendo, luchando, disfrutando y sobre todo amando.

Por: Susana Mejía

viernes, 05 de septiembre de 2008