jueves, 24 de octubre de 2013

ALGO MAS QUE VIDA

Siempre he pensado que los que somos Padres, también tenemos la bendición de ser co-Partícipes ó cómplices de Dios para que se lleve a cabo el milagro de la vida.
Es difícil poder explicar las maravillas que Dios hace en el cuerpo y el alma de la mujer desde el momento de una concepción y nos permite ver como un ser tan pequeñito puede crecer en el vientre de su madre hasta convertirse totalmente en un bebé que percibe que siente, que ama que sonríe y que Dios ha encomendado su cuido a los padres.
Pero no podemos llegar solo hasta la concepción, Dios es tan maravilloso que les dio a las mujeres la capacidad de alimentar a sus hijos dándose a sí misma antes y después del nacimiento. Por eso y mucho más los seres humanos somos vida y transmitimos vida.
Pero también como seres humanos tenemos la capacidad de no solo ser vida, sino también ser algo más que vida, ser portadores de paz, educación de la civilización del amor, pero si nuestra vida personal seamos o no padres de familia, estemos solteros o casados, está llena de amarguras, de resentimientos, hipocresías, envidias, etc. ¿Qué les daremos a nuestros hijos o a las nuevas generaciones que nos preceden? ¿Qué les daremos a esos seres que Dios nos ha encomendado? Ya sean nuestros hijos, primos, sobrinos, nietos, etc.
Nadie puede dar lo que no tiene, si no tenemos amor, solidaridad hacia los demás, sonrisas, paz en nuestro corazón, amor a Dios, etc. no podremos dar lo que no tenemos y por lo tanto seguiremos forjando una generación que le cuesta perdonar, que no olvida ofensas, que busca la venganza.
Por eso es importante que como adultos busquemos en Dios, esa pureza de corazón, ese espacio para alimentar de paz y prosperidad nuestra alma, porque de lo que esté lleno tu corazón es de lo que tu alimentará el espíritu de las personas que dependen de ti o están a tu alrededor e interactuan a tu lado.
Busquemos ser algo más que vida, busquemos ser algo más que un ser que existe simplemente porque le tocó existir, busquemos la tranquilidad del alma, aprender a respirar profundo y contar hasta diez es algo tan sencillo para poder seguir siendo vida y transmitiendo algo más que vida a todas las generaciones.


Susana Rocío Mejía de Acosta 
24-10-2013

domingo, 24 de febrero de 2013

Dios tiene la última palabra

Uno ocho de febrero del dos mil doce a las tres de la tarde recibí esa hermosa noticia que muchas mujeres esperan con ansias y otras que como yo son sorprendidas en un día cotidiano, la respuesta "positiva" estaba embarazada y llevaba en mi vientre a ese bebé que estaba formándose.

Pero a pesar de la alegría sabía que apenas tres meses atrás había recibido un tratamiento de yodo radiactivo por lo cual tenía terminantemente prohibido quedar embarazada por el efecto de la radiactividad en mi cuerpo la cual duraría aproximadamente un año, por eso y otras cosas mas los pronósticos médicos no eran nada alentadores y para poner a llorar a cualquiera pero mientras escuchaba dichos pronósticos solo dejé de escuchar a mi alrededor y en mi mente todo se volvió silencioso mientras mi corazón se aferraba a la promesa "Dios tiene la última palabra" pues ese mismo día escuché lo mas lindo que una mujer puede escuchar en la vida:  por primera vez escuchar el corazón de tu hijo latir en tu vientre mientras el médico realiza una ultrasonografía.

Pasaron los meses y el embarazo se desarrolló como un embarazo normal con las tan mencionadas nauseas y todo lo que sigue después de las nauseas, los antojos, el sueño y los cambios día a día en mi cuerpo. Por ser diagnosticado como un embarazo en alto riesgo debía ir a control médico todos los meses, algunos meses habían buenas noticias, otros no tan buenas, pero gracias a Dios puso personas en nuestro camino que nos apoyaron en muchos sentidos y también con sus palabras, con sus oraciones, etc. 

Habían diversos pronósticos por mencionar algunos como que podía tener la piel dañada, que el cuerpo rechazar el producto, la tiroides dañada, problemas por mi tipo de sangre por ser ORH negativo, podía ser nacer prematuro y eso traer otras consecuencias, entre otros. Algunos días las consultas médicas eran menos alentadoras que otros, pero cada vez que recibía una noticia no tan alentadora solo repetía la misma frase: "Dios tiene la última palabra". A medida que fue avanzando el embarazo las oraciones se intensificaban tanto nuestras como las de los seres queridos y amigos, poco a poco empecé a sentir sus pataditas en mi vientre que crecía y lo mas maravilloso sentir y a veces hasta ver como respondía a los estímulos externos lo cual nos hacía recordar que cuando vemos las cosas desde los ojos de la fe y nos aferramos a las promesas de Dios también él nos envía señales y personas que nos acompañan en oraciones, nos dan palabras de ánimo en el momento preciso.

Pasaron los días, los meses y en la semana treinta y ocho del embarazo al fin llegó ese día tan esperado, un dieciocho de septiembre del dos mil doce a las seis con cincuenta y dos minutos y escuché las palabras del médico: "Es una bebé vigorosa en perfecto estado de salud" y en ese momento solo pude darle gracias a Dios y reafirmar en mi corazón que efectivamente es Dios quien tiene la última palabra.  

Pues no importa lo difíciles o imposibles que se vean nuestros problemas, las dificultades que te presenten y aunque escuches muchas voces lo contrario y te digan que no puedes, que no alcanzarás lo que quieras alcanzar, que todo la vida está difícil que se está acabando el mundo, que la economía va para abajo, que la delincuencia está a la orden del día, tu haz tu parte y siempre recuerda en tu mente y en tu corazón que Dios es quien tiene la última palabra. 

Autora: Susana Mejía de Acosta

martes, 29 de enero de 2013

El 80% es Actitud

En la vida nos planteamos proyectos, metas, alcanzar buenos hábitos de vida, cambiar de actitud, mejorar algo en tu vida personal que no te guste de ti. No importa lo que te plantees cada quien tiene metas diferentes en la vida, lo importante es saber reconocer cuales son las mejores formas de alcanzarlas.

La primera es establecerse metas claras y sobre todo "alcanzables" es decir ser sinceros con nosotros mismos ya que todos conocemos nuestras debilidades y fortalezas en la vida. Una vez establecidas las metas el siguiente aspecto importante es "dar el primer paso" cuantas veces decimos el lunes inicio, la otra semana empiezo, cuando tenga tiempo lo haré, etc. De las cosas mas difíciles cuando uno se establece metas es dar ese primer paso que nos le damos tanta larga y es tan difícil  pero por algo debes empezar y es dar el primer paso, una vez dado el primer paso los demás vendrán por añadidura.

El tercer paso y el menos importante es la actitud, el 80% del resultado de nuestros proyectos dependen de la "actitud" que le pongamos para realizarlos y estar claros que siempre habrán pruebas, siempre habrán desilusiones  fracasos, gente que nos diga que es una locura lo que estamos haciendo y que no valdrá la pena, gente que nos anime y gente que nos desanime, pero lo importante es la actitud que tu presentes ante la realización de tus metas eso hará el cambio en la perseverancia y el esmero que le pongas a tus proyectos desde el principio hasta disfrutar de las dificultades que se te puedan presentar y ver como sales adelante a pesar de los obstáculos que puedas encontrar en el camino.

Como último paso y no menos importante es mantener esa actitud positiva que es la que nos llevará  a no olvidarnos como empezó nuestro proyecto y que cada meta, cada proyecto, es individual y nadie lo hará por ti por lo tanto nadie mas lo disfrutará tanto como tu.

Susana Mejía de Acosta
30 de Enero del 2013

miércoles, 9 de enero de 2013

Charlas basadas en el Libro Memorias con Vida

Este año estamos ofreciendo charlas para grupos, comunidades, escuelas, instituciones. Para mayor información aquí está el contacto.