domingo, 20 de enero de 2008


Al finalizar cada año calendario muchos tenemos la costumbre de sentarnos para hacer un recuento, pensar en lo vivido, lo alcanzado y lo perdido y al hacer memoria nos encontramos con:


- Caminos recorridos unos por los que nunca pensamos recorrer y otros por los que no volveremos a pasar.

- Experiencias vividas buenas y malas.

- Metas y logros que no podremos volver a celebrar con la misma intensidad como cuando fueron alcanzados.

- Personas que pasaron por nuestra vida y que por diversos motivos ya no están con nosotros.


Hacer cuentas trae consigo muchas emociones, algunos tienden a sentirtristeza por no haber alcanzado algunas metas olvidándose así de disfrutar y celebrar lo alcanzado y las bendiciones recibidas. Para otros hacer cuentas es tener la oportunidad de ver el nuevo año y recibirlo como un regalo de Dios.


Desde donde estemos, desde nuestra soledad, desde el hogar, desde la cama de un hospital, en compañía de las mismas o con nuevas personas. Desde donde sea, lo importante no es en que condición se reciba, sino con el amor y optimismo que lo recibamos, conciente de que al hacer cuentas veremos que hay mas ganado que perdido, si nos enfocamos en lo alcanzado recordando que:Ver hacia atrás debe servirte solo para ser agradecido,Ver hacia el lado para tomarte de la mano de Dios y tus seres queridosY ver hacia adelate para abrir los brazos y recibir el nuevo año como unregalo y una oportunidad para darnos cuenta que estar vivos es ya unabendición de Dios.

Feliz año 2008!!!

Escrito por: Susana Rocío Mejía García
lunes, 31 de diciembre de 2007

PARA ALCANZAR METAS


Al inicio o final de cada año muchos nos acostumbramos después de hacer el recuento del año que finaliza nos colocarnos “metas”, y nos prometemos cumplirlas una por una, pero a medida que pasa el tiempo muchos vamos olvidándolas, desistiendo o simplemente dejándolas para después y no falta quienes postergan dicho esfuerzo para convertirlas en propósitos del próximo año.


No importa como sean tus metas, grandes, pequeñas, cercanas o lejanas, pero hay dos ingredientes principales que debemos tener en cuenta para alcanzarlas: y estos ingredientes son la CONSTANCIA Y la PERSEVERANCIA, al principio no entendí cual era la diferencia entre ellas dos, porque según el diccionario de la lengua española, “Constancia” es: firmeza de ánimo, certeza o exactitud de un hecho, a diferencia de que la “Perseverancia” es: persistir en algo, durar, continuar. Si bien son dos cosas distintas, una se deriva de la otra, pues es probable que al principio tengamos constancia, pero como sabemos no todo es fácil, cualquier meta requiere un esfuerzo y allí entra la perseverancia ya que es el resultado de la constancia.


Y al final veremos que lo importante de alcanzar las metas no es en si llegar, sino saber disfrutar cada esfuerzo, cada día que nos levantamos temprano para cumplir paso por paso para llegar a ese fin, meta u objetivo, aun que hayan días que deseemos desistir, agregarle un constancia y perseverancia y verás que lo mejor de todo es “saber que hemos vencido nuestros miedos” y que si hemos puesto de nuestra parte veremos que la clave para no desistir es EL AMOR que le pongamos a cada esmero, cada día que trabajemos y disfrutemos el esfuerzo por alcanzarlas, ya sea que al final las alcancemos o no, como dice un pensamiento de un autor desconocido “tu has lo posible , que Dios se encargará de lo imposible”.


Escrito por Susana Rocío Mejía Gracía el 13 de enero del 2008